Tarta de Castañas Navideña: Receta con Historia y Fotos Paso a Paso
En esta entrada del blog quiero compartir la tarta de castañas que casi todos los años preparamos en casa por Navidad y la historia que la acompaña. Como se acercan las fiestas, me parece un buen momento para mostrarla y, para ello, hice unas fotos. No son profesionales, ya que mi teléfono es de los que regalan con el contrato, pero se entiende bien el proceso.
Vista final de la tarta de castañas navideña
La historia detrás del postre
En Galicia, el otoño siempre traía consigo la abundancia de castañas. Tras los magostos y la recolección familiar, quedaban cestas llenas en los hórreos. El desafío no era conseguir ingredientes, sino transformar esa abundancia en algo que alegrara las comidas de invierno.
Para las cenas especiales, cuando los recursos eran limitados pero el ánimo era grande, las castañas se convertían en el centro del postre. Primero, asadas o cocidas. Luego, en puré. Y finalmente, en esta tarta que unía lo sencillo con lo festivo.
La receta original no llevaba leche condensada ni queso crema. En su lugar, se usaba lo que había: grasa de cerdo limpia, azúcar y leche, que al mezclarse con el puré de castañas creaba una textura única al enfriar. Era una fórmula de aprovechamiento que convertía lo ordinario en extraordinario.
Esta versión que comparto hoy mantiene el alma de la original —el puré de castañas, el toque de anís— pero se adapta a ingredientes más accesibles hoy en día. El resultado sigue siendo el mismo: un postre que sabe a tradición, a ingenio y a los inviernos alrededor de la mesa familiar.
Vamos allá con la receta paso a paso y las fotos para que veáis el resultado.
Receta Paso a Paso
Para el bizcocho:
- 100 g de puré de castañas
- 60 g de azúcar blanco
- 50 g de harina de trigo floja
- 3 g de esencia de anís
- 2 yemas de huevo
- 20 ml de leche entera
- 2 claras de huevo
- 15 g de azúcar blanco (para el merengue)
Para el relleno y cobertura:
- 200 g de puré de castañas
- 1 lata pequeña de leche condensada (unos 200 g)
- 25 g de queso crema tipo Philadelphia
- Castañas cocidas troceadas (para decorar)
Paso 1: La base de la masa
En un bol, mezclo el azúcar, la harina y el puré de castañas. Este último puede ser casero (de castañas cocidas y trituradas) o comprado en el supermercado, que también es válido y ahorra tiempo.
Paso 2: El toque de aroma
A esta mezcla le añado el anís. El anisete o la esencia de anís le da ese carácter especial y tradicional a la tarta, un aroma que la hace distinta.
Paso 3: Separar los huevos
Separo las yemas de las claras. Necesitamos dos yemas y dos claras. Reservamos las claras para más adelante, ya que son clave para que el bizcocho quede esponjoso.
Paso 4: Unir los líquidos
Añado la leche y las yemas a la mezcla seca. Remuevo todo bien hasta que quede una pasta homogénea, sin grumos.
Paso 5: El merengue
Bato las claras con el azúcar hasta que estén a punto de nieve firme. Después, incorporo este merengue a la masa con movimientos suaves y envolventes, para que no pierda el aire y el bizcocho quede ligero.
Nota: En este punto, no hay foto, pero lo que hago es verter esta mezcla en un molde para tarta engrasado o forrado con papel de horno. Se hornea a 180 grados durante aproximadamente 30 minutos.
Paso 6: El relleno (parte 1)
Mientras se hornea el bizcocho, preparo el relleno. Mezclo el puré de castañas con la leche condensada. Recomiendo usar puré de castañas asadas si lo encontráis, porque aporta un extra de sabor muy especial.
Paso 7: El relleno (parte 2)
Añado el queso crema a la mezcla anterior. El queso aporta consistencia y un punto de untuosidad muy agradable al relleno.
Paso 8: El bizcocho horneado
Este es el resultado tras el horneado. El bizcocho ha crecido bien, está dorado y huele maravillosamente a castaña y anís. Es importante dejarlo enfriar completamente antes de manipularlo.
Paso 9: Cortar el bizcocho
Una vez frío, corto el bizcocho por la mitad, horizontalmente, con un cuchillo de sierra. Así obtenemos dos discos para poder rellenar la tarta.
Paso 10: Untar el relleno
Extiendo la mezcla del relleno sobre la base inferior del bizcocho. Gracias al queso, la mezcla es bastante consistente y fácil de untar.
Paso 11: Cubrir la tarta
Coloco la otra mitad del bizcocho encima y cubro la parte superior también con la mezcla. Así la tarta adquiere su forma final, con ese aspecto blanquecino y apetitoso.
Paso 12: La decoración final
Para terminar, añado por encima trozos pequeños de castañas cocidas desmenuzadas. Esto le da textura, un toque de color y resalta el ingrediente principal.
Paso 13: El resultado
Y aquí está el resultado final: un corte de la tarta en un plato, con su bizcocho húmedo, su crema de castañas y los tropezones por encima. Un postre de aspecto apetitoso, sencillo y lleno de sabor.
Consejo: Para que la tarta esté en su punto, es mejor prepararla unas horas antes de servir, o incluso el día anterior. Así los sabores se asientan y la textura es perfecta.
Y eso es todo. Espero que os animéis a probar esta receta en casa. No es difícil y el resultado merece mucho la pena, sobre todo si tenéis la suerte de contar con castañas de temporada.
¡Felices fiestas y feliz cocina!