Etapa 1: Sarria → Portomarín
Distancia
Tiempo estimado
Dificultad
Subida
Bajada
Resumen de la Jornada: ¡Aquí empieza el rock & roll!
¡Bienvenido a tu primer día de verdad! Hoy dejas atrás los preparativos y te sumerges de lleno en la magia del Camino. La ruta desde Sarria te llevará por la Galicia más auténtica: un paisaje ondulado de colinas verdes, bosques frondosos y pequeñas aldeas de piedra que parecen detenidas en el tiempo. Por lo que nos cuentan los peregrinos que paran aquí a comerse el último bocadillo, esta es una de las etapas que más gustan. Es relativamente sencilla y los paisajes, sobre todo cuando empiezas a divisar el río Miño a lo lejos, son de los que se quedan grabados.
Puntos de Interés (y una confesión honesta)
Aquí viene nuestra confesión: hace ya muchos años que no hacemos el Camino nosotros mismos (¡tenemos que pagar la hipoteca del bar, jajaja!). Por eso, no vamos a ponerte un montón de fotos de cada iglesia y cada puente. Primero, porque no queremos que nos denuncien por usar fotos ajenas y nos cierren el chiringuito. Y segundo, porque creemos que es mucho más emocionante que los descubras con tus propios ojos. Pero sí te vamos a decir qué es lo que no te puedes perder. ¡Apunta!
- El Casco Antiguo de Sarria: Dedícale unos minutos antes de partir. Sus calles de piedra y su ambiente medieval son el pistoletazo de salida perfecto.
- El Hito de los 100km: ¡El momento foto del día! Encontrarás el mojón que marca los últimos 100km hasta Santiago. Es un subidón de moral increíble.
- Iglesia de San Silvestre: Un pequeño tesoro románico del siglo XII que te encontrarás por el camino.
- El Río Miño: La antesala de tu destino. Su belleza te dará fuerzas para el último esfuerzo del día.
- Las Escalinatas de Portomarín: La subida final al pueblo. Tómatela con calma, es el "jefe final" de la etapa.
- Iglesia de San Nicolás en Portomarín: Una iglesia-fortaleza impresionante con una historia increíble: fue trasladada piedra a piedra para salvarla de la inundación del embalse en los años 60.
Consejos de Supervivencia para el Primer Día
El Consejo Más Importante: El "Plan B" de Alojamiento
Como te advertimos en la Etapa 0, el Camino está masificado. Si llegas a Portomarín y el albergue público está lleno, ¡que no cunda el pánico! Estás obligado a avanzar, pero hay opciones. Localidades cercanas como **Gonzar** o **Castromaior** tienen albergues. No son grandes, pero pueden ser tu salvación. Lo ideal es tener sus teléfonos a mano o preguntar en los bares de Portomarín, siempre hay alguien que sabe dónde queda una cama libre.
Otros Consejos para Sobrevivir al Primer Día:
- Madruga, pero sin locuras: Salir temprano te evitará el calor del mediodía, pero no necesitas salir de noche.
- Ritmo de "abuelita": Empieza despacio. Tu cuerpo necesita acostumbrarse. Los primeros kilómetros no son una carrera.
- ¡Sella, sella, sella!: Acuérdate de tus dos sellos diarios. Es fácil olvidarse con la emoción del primer día.
- Prueba el "Aguardiente": En la plaza de Portomarín, si te atreves, prueba un chupito de aguardiente (orujo). Es la bebida local, pero ¡cuidado que "rasca"!